Magalenas de boniato

Unas magdalenas muy completas ideales para desayunos y meriendas.


MAGDALENAS DE BONIATO

400 gr de puré de boniato
1 plátano bien maduro
3 huevos
1 yogur natural
100 gr de aceite de oliva
ralladura de media naranja
140 gr de harina
40 gr de almendra molida
3/4 de sobre de levadura
1/2 de cucharadita de canela
1/4 de cucharadita de jengibre
1 pizca de nuez moscada

Cortamos el/los boniatos por la mitad y los horneamos con la parte cortada hacia abajo a unos 200° hasta que al pincharlos con un tenedor estén blandos.
Mientras se hornean los boniatos mezclamos la harina tamizada con la almendra molida, la levadura, el jengibre, la nuez moscada y la canela.
Vaciamos los boniatos horneados con una cuchara y batimos la pulpa junto con el plátano, los huevos, el yogur, el aceite y la ralladura de naranja.
Añadimos poco a poco la mezcla de la harina y vertemos en los moldes, yo usé de silicona.
Horneamos a 180º unos 40 minutos, depende de la cantidad de masa vertida en cada molde puede necesitar más o menos tiempo de horneado.

Hijo, ¿no había otro momento mejor para nacer?

Pues ya tenemos aquí al pequeño de la familia, un ratoncito que ha llegado antes de tiempo y nos ha pillado hasta con la cuna sin montar, con la cuna sin montar y sin nadie a quien echar mano para quedarse con el fiera.....

La abuela iba a venir unos días antes de la fecha probable de parto para que, cuando llegase el momento, el fiera se quedase con ella y papá pudiera venir al hospital y estar en el parto.
Vivimos a 600 km del familiar más cercano así que imaginad mi careto cuando casi a las 8 de la tarde me dijeron en el hospital que me quedaba ingresada: yo que le había pedido a papá que me acercase a urgencias y le había mandado para casa segura de que un rato después iría yo..... Pues por lista allí me quedé, solica en el paritorio racaneando la batería del móvil y rogando a los médicos que no cumpliesen sus amenazas de acelerarme el parto.

Al final todo salió estupendamente, aunque apuntaba al desastre más absoluto. La abuela llegó a las 1:30 a casa y relevó a papá que pudo llegar al paritorio antes de que naciese el ratoncito porque, menos mal, al final desistieron en la idea de acelerarme el parto. La cuna, que habíamos comprado dos semanas antes, estaba montada cuando volvimos del hospital, la ropa la acababa de lavar esa misma semana, por los pelos, y los pañales los compramos camino a casa cuando nos dieron el alta.

Si es que al final las cosas acaban saliendo, de una manera u otra pero acaban saliendo.

Galletas de avena y manzana

Estas galletas blanditas son ideales para los peques: no llevan azúcar y su ingrediente principal es fruta, además son súper rápidas de hacer y, a pesar de no llevar azúcar su sabor es dulce por lo que seguro que gustan a toda la familia. En casa vuelan cada vez que las preparamos!
Lo único que se debe tener en cuenta es que, al ser blanditas, si tardamos muchos días en consumirlas pueden estropearse, así que mejor no hacer mucha cantidad.
Normalmente mido los ingredientes a ojo, pero esta vez los he pesado para poder indicaros mejor las cantidades. Con estas medidas salen aproximadamente una docena de galletas de unos 8 cm de diámetro.


GALLETAS DE AVENA Y MANZANA

- 275 gr de manzana pelada y sin corazón.
- 55 gr de salvado de avena fino.
- Canela en polvo al gusto.
- 15 gr de harina integral (opcional)

Troceamos la manzana y cocinamos al vapor o en el microondas hasta que quede en su mayor parte tierna.
Trituramos la manzana y añadimos la canela, el salvado de avena fino (o avena en copos triturada) y la harina, si preferís no echar harina sustituid ésta por otros 10 ó 20 gr de avena.
Mezclamos todo uniformemente y formamos las galletas, con ayuda de dos cucharas soperas, sobre un papel encerado, o sobre papel de plata ligeramente untado con aceite de oliva para que no se peguen.
Horneamos a 180° unos 25 minutos. Es importante colocar la bandeja en el centro del horno y ponerle calor tanto por arriba como por abajo.
Dejamos enfriar y a disfrutar de unas deliciosas y sanas galletas!

Embarazada y dando el pecho

¿Se puede mantener la lactancia aún quedando de nuevo embarazada?
Teníamos claro que no queríamos que el fiera se llevase mucho con su hermanito, dicho y hecho: se llevarán 16 meses.

Lo primero que me dijo mi médico de cabecera fue que tenía que dejar la lactancia de inmediato, yo ya había leído que no era imprescindible que, de hecho, en la mayoría de los casos no pasaba absolutamente nada, así que decidí consultarlo con la matrona y la pediatra antes de tomar ninguna decisión precipitada.
La respuesta coincidió con la que más tarde me dió la tocóloga, las tres especialistas estaban de acuerdo en que era perfectamente compatible.

Al dar el pecho se segrega oxitocina, esta hormona hace que se produzcan contracciones uterinas pero si el embarazo está dentro de los parámetros normales no existe riesgo alguno de un parto prematuro o de un aborto espontáneo.

Así que, a pesar de que el fiera le hace más bien poco caso al pecho, yo sigo insistiendo, igual cuando nazca el hermano se reengancha.....

Para más información sobre la lactancia durante el embarazo y la posterior lactancia en tándem os recomiendo visitar la página albalactanciamaterna

Pechuga de pollo al horno

Esta receta es la mar de socorrida: en casa tomamos esta pechuga como si fuera jamón york, los embutidos no son lo más sano que podemos comer precisamente así que encontrar un sustituto que dé la talla se agradece, además no lleva sal ni la necesita, otro punto más a favor de esta receta, si a esto le añadimos que es sencillísima y rápida os haréis, como yo, fans absolutos de la pechuga al horno.


PECHUGA DE POLLO AL HORNO

- Media pechuga de pollo entera.
- Zumo de limón.
- Aceite de oliva.
- Cebolla en polvo.
- Ajo en polvo.
- Mostaza en grano.
- Pimienta negra.
- Tomillo.
- Orégano.

Mezclamos las especias con el aceite y el zumo de limón, yo tengo un botecito pequeño con tapa en el que añado todos los ingredientes y lo sacudo para que mezcle bien.
En una fuente apta para horno colocamos la pechuga entera y embadurnamos bien con la mezcla anterior.
Horneamos una media hora a 180° y listo!

Ensalada de garbanzos

No me voy a parar en explicar lo que es el blw porque ya hay mucho escrito sobre ello y mejor de lo que yo pudiera hacerlo, así que os remito al blog una maternidad diferente que lo explica de maravilla y yo me centro en proponer recetas :)

Voy a empezar proponiendo una receta ideal para el verano, una forma de comer legumbres sin pasar los sofocos del puchero:


ENSALADA DE GARBANZOS

- Un puñado generoso de garbanzos secos por persona o un bote de los ya cocidos bien lavados.
- Un par de tomates por persona.
- Un pimiento, media cebolla y un pepino grande por cada tres personas.
- Una lata de atún por persona.
- Sal, aceite y vinagre.

Si hemos optado por los garbanzos secos, yo personalmente lo prefiero, los pondremos la noche antes en remojo y los coceremos hasta que queden tiernos.
Si nos hemos decantado por los garbanzos envasados los enjuagaremos a conciencia.
Picamos los tomates bien lavados en cuadraditos. Mi fiera ya usa el tenedor así que a él se los hago del tamaño suficiente para que los pueda pinchar con facilidad.
Hacemos exactamente lo mismo con el pepino pelado. Si os da un poco de miedo el pepino por los atragantamientos podéis reservar para el peque los trozos del interior, que son más blanditos.
La cebolla y el pimiento yo los pico muy muy finitos porque tienen un sabor mucho más fuerte y prefiero que se reparta mejor.
Lo mezclamos todo con el atún, también se podría sustituir por pechuga de pollo o huevo duro, y lo aliñamos al gusto con sal, si a la ración del peque no le ponéis mejor, aceite y vinagre.
Y a servir bien fresquita!!!

Elegir el carrito, ese gran momento....

Elegir el carrito, ese gran momento.... Ese gran momento en el que te planteas por qué decidiste tener hijos.
Recuerdo cuando cargados de ilusión fuimos por primera vez a mirar carritos de bebé, aish, inocentes nosotros que creíamos que iba a ser sencillo... El agobio fue tal que tardamos como dos meses en volver a mirar carritos, y porque estábamos ya a las puertas del parto y no podíamos retrasarlo más.
Teníamos claro que queríamos tener los niños muy seguiditos, aunque nunca se sabe luego lo que puede tardar en venir el segundo, así que cuando nos enteramos de que existían carritos que permitían la posibilidad de convertirse en gemelares dimos palmas con las orejas. Las opciones se redujeron bastante, cosa que agradecimos, y comparativamente al final no salió mucho más caro que un carrito para un solo bebé. Aunque hablando de pasta te puedes gastar lo que quieras porque hay algunos carros que parece que se van a conducir solos y a cambiarle también los pañales al bebé de lo que cuestan.
A continuación os comento las opciones que existen en el mercado de este tipo de carritos evolutivos, modulares, convertibles, como queráis llamarlos, el caso es que todos ellos permiten llevar un sólo niño y también permiten llevar dos, ya sean gemelos o muy seguidos.


Mountain Buggy Duet
No voy a extenderme mucho describiendo este modelo porque lo han hecho inmejorablemente en el blog de los gemelos y mellizos, o que si señalaré es que, aquello que en principio se señala como una ventaja a mi me parece un gran inconveniente: el carrito mide sólo 63cm de ancho, un gemelar en paralelo que cabe por todas las puertas si, pero los pobres críos tienen que ir de lado de lo estrechito que es. No me parece muy cómodo para los niños, por eso lo descarté.
Peso: 15,5 kg
Aprox. 690


Bugaboo Donkey
A mi el personalmente diseño de Bugaboo me encanta, pero el precio me parece una pasada. En esencia este carrito es igual que el anterior: permite llevar a los dos niños en paralelo en su configuración duo y su anchura es escasa (74cm en duo y 60cm en mono). Este carrito lo vi en tienda y me pareció bastante estrecho para los niños, por eso (y por el precio) lo descarté, este y todos los que tuvieran unas dimensiones parecidas. También se habla den varios foros y blogs de que las ruedas del Bugaboo Donkey no son ninguna maravilla y que se pinchan con relativa facilidad.
Peso del chasis: 9,6 kg
Aprox. 1130 € en configuración mono.


Xi Tandem-Sport de Obaby
Aunque resulta bastante económico, este tipo de carrito lo descarté rápidamente porque no me hace ninguna gracia que uno de los dos niños tenga que ir prácticamente a ras de suelo, además de que al que le toque debajo no ve una leche y no permite que los hermanos interaccionen entre sí.
Aprox. 500


Phils & Teds (varios modelos)
En el blog mamis y bebés hacen una descripción bastante detallada de cada uno de los modelos de esta marca.
Modelo Classic
Peso del chasis: 10,5 kg
 
Modelo Sport
Peso del chasis: 9,7 kg

Modelo Explorer
Peso del chasis: 11,5 kg


Stokke Crusi
Como ya he dicho antes, eso de que uno de los hermanos tenga que ir casi a ras de suelo no acaba de convencerme, pero si que he de decir que este carrito lo he visto en vivo y en directo y parece de lo más cómodo en su configuración mono. Si tuviera que quedarme con un carrito, de entre todos los evolutivos que incorporan la segunda silla debajo de la primera,quizás sería con este. Aunque el precio hace que una se lo piense dos veces...
Peso del chasis: 11,8 kg
Aprox. 1000 € en configuración mono.


I Candy (varios modelos)
Modelo Apple 2 Pear

Modelo Peach
De ambos dos hace una gran descripción Sonia en el blog mamis y bebés.
Aprox. 610 € en configuración mono.


Jané Twone
Yo personalmente con este carrito tengo las mismas reservas que con todos los por ahora descritos, además he leído en crianza natural que, al poner el bolso en el manillar le da en la cabeza al niño que se sitúe en el asiento inferior y que además la disposición de este asiento deja inutilizada la cesta, supongo que estas pegas podrían extenderse a los demás carritos que coloquen el segundo asiento en este lugar.
Peso del chasis: 7,5 kg.
Aprox. 497 € en configuración duo.


Britax-Römer B-Dual

Este carrito ofrece bastantes combinaciones diferentes y no sería mala opción de no ser por el mismo motivo que los anteriores: uno de los niños a ras de suelo, para mi esto era bastante importante a la hora de elegir el carrito así que lo descarté. En el blog mamis y bebés hacen una descripción bastante completa de este modelo.
Peso: 13 kg
Aprox. 1070 € en configuración duo.


Mima Kobi 
Me encanta el diseño de este carrito, me parece de lo más original, elegante, moderno... me tiene enamoraíca, pero tiene dos grandes pegas: la primera, como los anteriores, uno de los niños tiene que ir casi a ras de suelo; y la segunda pega es el precio, el diseño se paga....
Peso del chasis: 6,8 kg
Aprox. 1050 € en configuración mono.


Uppababy Vista con asiento Rumble Seat
Este es un carrito norteamericano cargado de detalles: capazo de algodón orgánico, capota con protección solar SPF 50+, una cesta de las más grandes del mercado, se puede plegar sin desmontar la sillita.... Una opción muy a tener en cuenta.
Peso del chasis: 10,5 kg
Aprox. 890 € en configuración mono.


Evolutwin de Red Castle
Si este carrito hubiera existido cuando yo compré el mio desde luego hubiera sido un serio candidato. Permite 36 disposiciones diferentes de los asientos, aunque yo apenas he encontrado imágenes de cuatro diferentes, entre las que supongo que podrán colocarse los asientos enfrentados. Para mi otro punto a tener en cuenta era que los asientos permitieran a los hermanos interactuar, bien uno al lado del otro, bien uno enfrente del otro.
El segundo asiento me da la sensación de que no está tan bajo como los anteriores, pero yo lo habría comprobado en directo antes de decidirme por él.
Además es bastante ligero y para ser un gemelar en línea no es excesivamente largo, 106cm.
Peso del chasis: 9,4 kg.
Aproximadamente 765 € en configuración duo.


Baby Jogger City Select
Y este fue mi elegido.
Permite 16 posiciones diferentes, entre ellas colocar las dos sillas enfrentadas. El segundo asiento no queda muy bajo en comparación con el resto de carritos de este tipo y es exactamente igual que el primero, cosa que no ocurre con muchos de los otros. Resiste has 21 kg por asiento, punto también a destacar frente al resto de alternativas, ya que la mayoría resisten hasta 15kg. Tiene una cesta tremenda que me ha resuelto más de una papeleta. Y otra ventaja que me parece que se debe reseñar es que tiene adaptadores para varios modelos de sillas grupo 0 (Maxi Cosi, Cybex, Graco y Peg Perego).
Peso en configuración mono: 12,7 kg.
A mi me costó 820 € en configuración mono (chasis + capazo+ silla + burbujas para la lluvia de silla y capazo + adaptadores grupo 0)
Evolutwin (Red Castle)